Ferrari 599 GTO
1 años modelo de 2011 a 2011, comparados en tamaño, eficiencia, seguridad y confiabilidad.
- Años modelo
- 2011–2011
- Clase
- Deportivo biplaza
- Motores recientes
- 5.9L 12 cil.
- Mejor MPG
- 12–12 combinadas, según el año
- Última calificación
- Sin calificar
- Retiros
- 0 campañas, todos los años
El 599 GTO 2011 en resumen
El Ferrari 599 GTO 2011 es un deportivo biplaza con motor 5.9L 12 cil., con tracción trasera.
La EPA califica su versión más eficiente con 12 MPG combinadas (11 en ciudad / 15 en carretera), un 37 % peor que el promedio de su clase (deportivo biplaza, 2011: 19.1 MPG), con un gasto estimado de $6,850 al año en combustible.
La NHTSA no ha publicado una calificación general de 5 estrellas para este año modelo.
No hay retiros ni quejas de propietarios registrados en la NHTSA para este año modelo.
El Ferrari 599 GTO tiene 1 año modelo en nuestros datos, de 2011 a 2011.
599 GTO 2011: ventajas y desventajas
Todos los detalles del 2011 →Lo bueno
- Sin retiros hasta ahora
A tener en cuenta
- Consumo por debajo del promedioSu versión más eficiente logra 12 MPG combinadas, un 37 % menos que el promedio de su clase (deportivo biplaza, 2011: 19.1 MPG).
- Requiere gasolina premiumTodas las versiones de gasolina usan premium, lo que encarece el uso diario.
Ver los 1 años modelo lado a lado
| Año | Motores recientes | Mejor MPG / autonomía | Largo | Peso | General | Retiros | Quejas |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 2011 | 5.9L 12 cil. | 12 MPG | – | – | Sin calificar | 0 | 0 |
Alternativas al 599 GTO 2011
| Modelo | Mejor MPG / autonomía | General NHTSA | Retiros |
|---|---|---|---|
| Lamborghini Gallardo 2011 | 16 MPG | Sin calificar | 1 |
| Bentley Continental Supersports 2011 | 14 MPG | Sin calificar | 0 |
| Aston Martin Vantage 2011 | 16 MPG | Sin calificar | 0 |
| Ferrari 599 GTB Fiorano 2011 | 13 MPG | Sin calificar | 0 |
| Ferrari 599 SA Aperta 2011 | 12 MPG | Sin calificar | 0 |
Fuentes: EPA, NHTSA, Transport Canada, Wikipedia, Wikimedia Commons. Sin afiliación con la NHTSA, la EPA ni Ferrari. Cómo lo calculamos →